Encender la corona de Adviento en familia: un signo de fe y esperanza
Queridas hermanas, hermanos, amigos:
El Adviento es un tiempo privilegiado para preparar nuestro corazón a la venida del Señor. Y uno de los gestos más sencillos y hermosos para vivirlo en familia es encender las velas de la corona de Adviento en casa. Este signo, tan querido por la Iglesia, nos recuerda que la luz de Cristo crece y se fortalece en medio de nuestras vidas, nuestras dificultades y nuestras esperanzas.
Quisiera compartir con ustedes un sencillo esquema que pueden usar cada semana en familia. No se necesita nada complicado: basta la corona, un breve momento de silencio y el deseo sincero de encontrarse con Jesús.
1. Reunirse en familia
Es importante elegir un momento del día, de preferencia antes o después de la cena, para que todos puedan participar. Colocar la corona de Adviento en un lugar digno, quizás en el centro de la mesa o en un rinconcito especial del hogar.
Unirnos para encender la vela nos recuerda que nuestra fe es comunitaria: nos fortalece caminar juntos.
2. Iniciar con la señal de la cruz
Comenzamos diciendo:
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Este gesto sencillo nos recuerda que es Dios quien ilumina nuestra vida y santifica nuestro hogar.
3. Lectura breve de la Palabra de Dios
Cada domingo tiene un pasaje que ilumina la espera. Puede elegirse uno breve, por ejemplo:
“Velen y estén preparados, porque no saben qué día vendrá su Señor” (Mt 24,42).
“El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz” (Is 9,1).
“Alégrense siempre en el Señor” (Flp 4,4).
“Él será nuestra paz” (Ef 2,14).
Lo importante no es la extensión, sino escuchar a Dios que nos habla.
Después de la lectura, se guarda unos segundos de silencio, dejando que la Palabra toque el corazón.
4. Reflexión simple
Alguien de la familia puede leer una breve reflexión, algo como:
“Señor, encender esta vela es nuestro deseo de recibirte. Ven a iluminar nuestras oscuridades, nuestras preocupaciones y nuestros temores. Haz que esta semana caminemos contigo y que nuestra familia crezca en fe, en esperanza y en amor.”
Esta pequeña reflexión ayuda a unir la fe con la vida, como Jesús nos pide.
5. Encendido de la vela
Un miembro de la familia enciende la vela correspondiente al domingo.
Mientras la encienden, pueden decir:
“Jesús, Tú eres la luz del mundo. Que esta luz nos recuerde tu presencia y nos prepare para tu llegada.”
Con cada vela que se suma, recordamos que la luz aumenta, que Cristo está más cerca, que su amor ilumina todo.
6. Peticiones
Cada uno puede expresar una intención breve:
Por la familia,
por los enfermos,
por quienes están lejos,
por nuestras necesidades,
por la paz en el mundo.
Este momento hace del hogar una verdadera pequeña iglesia doméstica.
Después se puede responder juntos:
“Ven, Señor Jesús.”
7. Oración final
Señor Jesús,
te esperamos con alegría.
Que tu luz nos fortalezca,
nos una como familia
y nos ayude a vivir esta semana con fe renovada.
Prepara nuestro corazón para tu venida
y haz de nuestra casa un lugar de paz.
Amén.
8. Bendición final
Uno de los padres puede hacer la señal de la cruz sobre los demás o decir:
“El Señor nos bendiga y nos acompañe. Amén.”
Queridas hermanas y hermanos, este gesto sencillo de encender la corona en casa nos ayuda a vivir un Adviento más profundo. Cada vela que encendemos nos recuerda que la luz de Cristo crece en nuestra vida y que Él viene a traernos paz, consuelo y alegría.
Que el Señor nos encuentre despiertos y preparados. Que su luz ilumine siempre nuestro hogar.
Amén.
P. César